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Bioparco di Roma (Zoo de Roma)

  • park
  • family
  • 4.3
  • Precio: €14 - €17
  • Horario: 09:30 - 18:00
Cómo llegar
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Historia

Historia

El zoo abrió sus puertas el 5 de enero de 1911 como Giardino Zoologico di Roma, un proyecto concebido unos años antes, en 1908, lo que lo convierte en uno de los zoológicos públicos más antiguos de Europa. Su trazado original, de 12 hectáreas, seguía los principios entonces revolucionarios del pionero alemán de la zoología Carl Hagenbeck, que acababa de inaugurar su propio zoo en Hamburgo-Stellingen: en lugar de barrotes y jaulas, los animales se alojaban en recintos abiertos separados por fosos y canales, lo que ofrecía a los visitantes una vista despejada y a los animales mucho más espacio para moverse.

En 1935, el arquitecto Raffaele De Vico amplió el terreno hasta unas 17 hectáreas, añadiendo un reptilario, un gran aviario transitable y nuevos recintos ajardinados. Durante décadas funcionó como un jardín zoológico bastante convencional, hasta que, a principios de los años noventa, la creciente conciencia científica sobre el bienestar animal y la conservación obligó a repensar por completo su propósito.

¿Sabías que...?

La idea de reinventar el zoo cuajó en 1994, y en 1998 la transformación en "Bioparco" ya estaba completa, un cambio que iba mucho más allá del nombre nuevo. El parque se reorientó hacia la conservación, la investigación científica y la educación ambiental en lugar de la simple exhibición, y en 2004 se convirtió en una fundación cuyos miembros fundadores incluyen al Ayuntamiento de Roma, varias universidades y WWF Italia.

El Bioparco es miembro de la Asociación Europea de Zoos y Acuarios (EAZA) y participa en sus campañas públicas de conservación desde el año 2000. También toma parte en los Programas Ex-situ de la EAZA, planes europeos de cría cooperativa que agrupan la genética de decenas de zoológicos para garantizar la viabilidad a largo plazo de especies amenazadas, entre ellas el leopardo del Amur y el tigre de Sumatra, dos de los residentes más vigilados del parque.

Bueno saber

Bueno saber

El Bioparco es una salida familiar fácil para media jornada, con senderos con sombra, una zona de juegos infantiles y áreas de pícnic repartidas por todo el recinto; conviene no tener prisa, porque el parque es bastante extenso y las piernas más pequeñas se cansan antes de lo previsto. Está dentro de Villa Borghese, así que combina de forma natural con un paseo por los jardines circundantes y con una visita a la cercana Galleria Borghese, aunque esta última requiere una reserva aparte con horario fijo.

Como el zoo está inmerso en un gran parque, conviene contar con tiempo extra de caminata para llegar a las entradas, puertas o paradas de tranvía más cercanas, además del tiempo de la visita en sí. Los horarios de apertura varían según la temporada y se alargan hasta más tarde en verano, así que merece la pena comprobar el horario vigente antes de salir en lugar de asumir una hora de cierre fija.